
Científicos en Estados Unidos están desarrollando una nueva prueba “ultrasensible” que podría revolucionar la forma como se controla y ataca la propagación de cáncer.
Según los investigadores del Hospital General de Massachusetts, se trata de una “biopsia líquida” capaz de detectar en una muestra de sangre si las células cancerosas se han propagado o si existen probabilidades de que se propaguen.
Asimismo, el análisis puede mostrar si el tumor está respondiendo al tratamiento y puede ofrecer a los especialistas un indicador de cuál es el mejor paso a seguir.
Células clave
La tecnología detecta las llamadas células tumorales circulantes (CTC), que se encuentran a niveles extremadamente bajos en la sangre y que ofrecen información muy importante para la detección temprana de la propagación del cáncer.
Los expertos afirman que una prueba que logre detectar estas células podría transformar el cuidado de los pacientes con cáncer.
Actualmente, para identificar la propagación y potencial progresión de un tumor se lleva a cabo una biopsia, que es la extracción con una aguja o con cirugía de tejido tumoral del paciente, que posteriormente es analizado bajo un microscopio para determinar la presencia o extensión de la enfermedad.
Asimismo, para estudiar si el paciente está respondiendo a los tratamientos por lo general se lo somete a escáneres de tomografía computada (TC), peros estos resultados pueden tardar semanas o meses.
“Si logramos determinar con rapidez que un fármaco está funcionando para continuar con él, o que no está funcionando y debemos tratar algo distinto, será algo realmente importante”, comenta el doctor Daniel Haber, uno de los investigadores involucrados en el proyecto.
Eventualmente se espera que la prueba reemplace a las biopsias y pueda ser utilizada en lugar de mamografías o colonoscopías para diagnosticar nuevos casos de cáncer.
“Esta nueva tecnología tiene el potencial de facilitar una prueba de sangre fácil de administrar y no invasiva que nos permitiría contar las células tumorales y caracterizar la biología de esas células”, afirma Robert McCormack, otro de los investigadores.
“Con la información contenida en estas células podemos desarrollar herramientas que nos ayuden a seleccionar tratamientos y a vigilar cómo responden a estos los pacientes”, agrega.
Tal como señalan los científicos, la nueva prueba podría tener muchas ventajas sobre las técnicas actuales, principalmente porque con las biopsias con aguja, con las cuales se diagnostican muchos casos de cáncer, no se obtienen muestras suficientemente grandes para poder determinar si es probable que el tumor crezca.
Además, para medir la propagación o extensión del tumor, los pacientes por lo general son sometidos a escáneres de TC meses o semanas después de recibir los fármacos o radiación.
Tiempo crucial
Pero este lapso, dicen los expertos, es crucial para saber si las terapias funcionan y a menudo los pacientes empeoran antes de que puedan ser sometidos a un plan de tratamiento efectivo.
Con la nueva prueba, que requiere una cantidad equivalente a una cucharada de sangre, los médicos pueden determinar si las células CTC desaparecieron un día después de haber sometido al enfermo al tratamiento.
El análisis utiliza un microchip en cuya superficie están colocadas unas 80.000 cerdas microscópicas cubiertas de anticuerpos que pueden capturar las células cancerosas cuando pasa la sangre por el chip.
Posteriormente se aplica una sustancia fluorescente que permite contar y analizar las células en detalle.
Los científicos esperan probar el análisis con pacientes de cáncer en cuatro hospitales de Estados Unidos este año.
“La intersección de la bioingeniería, la biología molecular y la oncología clínica presenta una oportunidad para desarrollar una plataforma de última generación que nos ayude a detectar, definir y monitorear las células cancerosas de forma más efectiva”, expresa el doctor Haber.
“Y esto hará una enorme diferencia en las vidas de muchos pacientes y de sus familias”, añade.
La tecnología está siendo desarrollada conjuntamente con la empresa farmaceútica Johnson & Johnson con un costo de US$30 millones y, según los investigadores, si se confirma que funciona podría estar lista para ser utilizada en la clínica en unos cinco años.
Fuente: BBC Ciencia

Científicos en Estados Unidos afirman que las articulaciones biológicas, creadas con las propias células del paciente, podrían reemplazar pronto a los implantes artificiales de metal o cerámica.
Los experimentos llevados a cabo con animales, dicen los investigadores en la revista británica The Lancet, lograron regenerar con éxito superficies articulares de hombro completas utilizando las propias células.
Y ahora esperan comenzar ensayos más amplios para probar la técnica.
El avance, dicen los científicos, podría cambiar radicalmente la calidad de vida de pacientes cuyos hombros, rodillas o caderas deben ser reemplazadas debido a lesiones o enfermedad.
Andamio biológico
Las articulaciones son los puntos de unión del esqueleto y su función es producir movimientos mecánicos entre los huesos, proporcionando elasticidad y plasticidad al cuerpo.
Actualmente, la única forma de reemplazar articulaciones degeneradas o rotas es con implantes artificiales -prótesis de metal o cerámica-, pero estas son temporales y requieren de una compleja operación quirúrgica.
La nueva tecnología consiste en tomar células del propio paciente y colocarlas en un “andamio” para regenerar el tejido.
Con esta técnica, los científicos de la Universidad de Missouri-Columbia, en Estados Unidos, lograron crear cartílagos nuevos de conejos que posteriormente fueron implantados para reemplazar el hombro dañado del animal.
El andamio biológico donde se regeneró el tejido fue implantado en los animales utilizado el mismo procedimiento quirúrgico que actualmente se usa para reemplazar el hombro de un ser humano.
Éste requiere extraer toda la cabeza del húmero, la estructura esférica que forma la articulación del hombro.
Previamente, el andamio había sido preparado con un compuesto de factor de crecimiento que atrajo a las propias células del animal, incluidas células madre, para que se convirtieran en cartílago y hueso.
“Este dispositivo fue diseñado teniendo en cuenta tanto los factores biológicos como mecánicos”, dice el profesor James Cook, quien participó en la creación del andamio biológico.
“Su diseño, su composición y la forma como estimula a las propias células del paciente son únicos. Es la primera vez que logramos regeneración de cartílago utilizando este tipo de estructura”, agrega.
Recuperación funcional
Después de la operación, los conejos regeneraron sus propias articulaciones y lograron reanudar sus movimientos normales.
De hecho, dicen los investigadores, consiguieron utilizar sus extremidades más rápido y de forma más consistente que animales que no habían sido sometidos al trasplante.
Cuatro meses después de la operación, los científicos descubrieron que el cartílago que se había formado en los andamios había logrado crear una superficie funcional en la cabeza del húmero.
Según los investigadores, no se observaron complicaciones ni efectos adversos en los animales después de la cirugía y los animales con nuevo tejido regenerado mostraron “un excelente uso de extremidades y buena salud del hombro”.
“Esto indica que el procedimiento es tanto seguro como efectivo”, afirman los científicos.
Ahora, el profesor Cook y su equipo solicitarán permiso a la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA) de Estados Unidos para llevar a cabo ensayos clínicos de la técnica con animales más grandes.
“Si continuamos demostrando la seguridad y eficacia de esta estrategia de reemplazo de articulaciones biológicas, podremos obtener aprobación de la FDA para usar esta tecnología en el reemplazo de articulaciones de personas”, dice el profesor Cook.
“Nuestro objetivo -agrega el investigador- es eliminar el uso de articulaciones de metal o plástico y en lugar de ello poder regenerar una articulación biológica totalmente funcional para todos los que la necesiten”.
“Pensamos que ése es el futuro de la ortopedia y esperamos que ese futuro comience aquí y ahora”, expresa el científico.
Los especialistas afirman, sin embargo, que la investigación está aún en sus primeras etapas y todavía habrá que superar varios obstáculos.
Uno de ellos es si este tipo de trasplante -que quizás tomaría meses de fisioterapia y descanso hasta lograr el crecimiento del tejido- podrá ser adecuado para pacientes de edad avanzada, que son los que más se someten al reemplazo de articulaciones.
Fuente: BBC Ciencia

Investigadores de la Universitat Autònoma de Barcelona, en colaboración con científicos de la Universidad de Emory de Atlanta, lo han desarrollado.
Investigadores de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), en colaboración con científicos de la Universidad de Emory de Atlanta (Estados Unidos), han desarrollado un fármaco que reduce en ratones el aumento del miedo causado por vivencias traumáticas; podría ser eficaz para tratar trastornos de estrés postraumático de pánico y fobias en personas.
Según la investigación, publicada en el American Journal of Psychiatry, con una sola dosis de 7,8-dihidroxiflavona -un derivado flavonoide- inyectada en ratones previamente sometidos a un hecho traumático, hace que el miedo se extinga más rápidamente y se potencie el nuevo aprendizaje a través de la activación de los receptores TrkB del cerebro, que se activan en los mamíferos por la proteína BDNF.
La 7,8-dihidroxiflavona está presente en la dieta en alimentos como el vino tinto, los cítricos, los cereales, el té y el chocolate, y su administración crónica en animales de laboratorio ha demostrado efectos neuroprotectores en roedores longevos, aunque la activación de los receptores TrkB que producen es baja comparada con la de la 7,8-dihidroxiflavona.
En varias patologías, como la depresión y los trastornos de ansiedad, la proteína BDNF presenta alteraciones en sus funciones y, desafortunadamente, su administración para ser usada como fármaco está limitada porque la mayor parte de la cantidad inyectada no atraviesa la barrera hematoencefálica y no puede actuar en el cerebro.
Precisamente, estudios recientes han demostrado que la 7,8-dihidroxiflavona es el primer fármaco que imita las acciones de la proteína y entra en el cerebro de una manera mucho más eficaz que la propia proteína, pudiendo presentar acciones terapéuticas en modelos de animales con Alzheimer, infarto cerebral, Parkinson y depresión.
Los resultados obtenidos en esta investigación postulan que este fármaco podría ser útil también para el tratamiento de trastornos basados en el miedo, como el estrés postraumático, el pánico y las fobias, que deberían combinarse con psicoterapia.
Fuente: La Vanguardia

Científicos afirman que desarrollaron una forma de predecir de qué color es el cabello de una persona utilizando marcadores de ADN.
El avance, dicen, podría conducir a una prueba forense que determine el cabello de un sospechoso con los restos de ADN dejados en una escena de crimen.
La información posteriormente podría ser utilizada para refinar la descripción de un sujeto desconocido pero buscado por las autoridades.
Este nuevo enfoque genético, dicen los expertos, también podría diferenciar entre pelo de colores similares, por ejemplo, entre pelirrojo y rubio rojizo o entre rubio y rubio oscuro.
El ADN puede ser tomado de sangre, esperma, saliva y otras muestras que pueden ser relevantes en los casos de ciencia forense.
Según el profesor Manfred Kayser, del Departamento de Biología Molecular Forense de la Universidad de Rotterdam, quien dirigió el estudio, “el hecho de que ahora podamos predecir distintos colores de cabello a partir de ADN representa un gran avance porque hasta ahora, sólo el cabello pelirrojo, que es raro, podía ser determinado a partir de ADN”.
Los científicos estudiaron la información de ADN y el color de cabello de cientos de europeos. Investigaron los genes que se sabe influyen en las diferencias en el color.
“Identificamos 13 marcadores de ADN de 11 genes que poseen información con la que se puede predecir el color del pelo de un individuo”, dice el profesor Kayser.
Campo emergente
El campo de la predicción de fenotipos humanos -los rasgos físicos de una persona, como su color de cabello y ojos- a partir de información de ADN es nuevo en la ciencia forense.
Los perfiles genéticos comparan ADN encontrado en una escena de crimen con el de un sujeto conocido o con el de otros perfiles en una base de datos para localizar una muestra idéntica.
Pero los investigadores afirman que cuando este enfoque no da resultados, la información sobre la apariencia de un sospechoso puede ofrecer pistas valiosas en una investigación.
Sin embargo, actualmente sólo unos pocos rasgos fenotípicos pueden ser identificados con información de ADN con la suficiente precisión para poder obtener aplicaciones prácticas.
“Esta investigación establece las bases científicas para el desarrollo de una prueba de ADN para la predicción del color de cabello”, dice el profesor Ate Kloosterman del Instituto de Ciencia Forense de Holanda.
“Un sistema confirmado de pruebas de ADN para color de cabello podría estar disponible en el campo forense en un futuro no muy distante”.
Y agrega que “este nuevo avance conducirá a una expansión importante de los futuros equipos de análisis de ADN utilizados por investigadores forenses para rastrear a delincuentes desconocidos”.
El equipo del profesor Kayser ya está desarrollando una prueba de predicción de color de ojos basada en marcadores de ADN.
Y en septiembre publicarán los detalles de una técnica que calcula la edad de un sospechoso con muestras de sangre encontradas en una escena de crimen.
La investigación, llevada a cabo por científicos de la Universidad Erasmus en Rotterdam, Holanda, aparece publicada en Human Genetics (Genética Humana).
Fuente: BBC Ciencia

Un grupo de investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) ha conseguido encapsular material genético en unos nanodiscos y liberarlo directamente dentro del núcleo de las células humanas, como una nueva técnica para combatir enfermedades.
En un comunicado, la UAB informa hoy que los nanodiscos creados por los investigadores catalanes atraviesan rápidamente el interior de la célula y se concentran en el núcleo, lo que supondrá una mayor eficiencia en el proceso de transferencia genética.
Esta investigación significará un avance en la terapia génica, uno de cuyos retos es hacer llegar el material genético directamente al núcleo de las células sin que haya muchas pérdidas ni se provoquen efectos secundarios indeseados.
Para ello, los científicos utilizan de forma experimental diferentes tipos de ‘mensajes’ o vectores capaces de entregar el material genético en el lugar adecuado.
Actualmente, los virus naturales ‘desactivados’ son los vectores más utilizados en los ensayos clínicos, pero a menudo tienen efectos secundarios que limitan su aplicación terapéutica, por lo que el equipo de científicos de la UAB ha apostado por utilizar un péptido -una molécula formada por varios aminoácidos- llamado R9 para encapsular material genético.
El R9, ensamblado con otras moléculas idénticas formando nanopartículas, puede penetrar directamente en el núcleo de la célula y liberar el material transportado, según los investigadores catalanes.
Las nanopartículas utilizadas tienen una estructura en forma de disco, con 20 nanómetros -un nanómetro equivale a una milmillonésima parte de un metro- de diámetro y tres de altura.
Esta investigación, coordinada por el profesor del departamento de Genética y de Microbiología e investigador del Instituto de Biotecnología y Biomedicina de la UAB, Antonio Villaverde, ha sido publicada recientemente en las revistas Biomateriales y Nanomedicine.
Los investigadores han constatado, además, que los nanodiscos R9, una vez que consiguen atravesar la membrana celular, se mueven directamente hacia el núcleo a una velocidad de 0,0044 micrómetros por segundo, diez veces más rápido de lo que cabría esperar si se difundiesen por el interior de forma pasiva.
Las nanopartículas se acumulan así en el interior del núcleo de la célula y no en el citoplasma -grueso del interior de la célula-, incrementando su efectividad, se indica en el comunicado.
Este estudio se ha realizado mediante técnicas de microscopía confocal -que emplea una técnica de imagen especial- del Servicio de Microscopía de la UAB.
Una de las imágenes conseguidas con esta técnica ha sido seleccionada por la revista Biomateriales como una de las doce imágenes del año.
En esta investigación de terapia génica también han participado científicos del Instituto de Ciencia de Materiales de la Institución Catalana de Investigación y Estudios Avanzados y de la Universidad Politécnica de Cataluña.
Fuente: ABC

Investigadores del Hospital Infantil de Filadelfia en Estados Unidos han identificado variantes desconocidas previamente asociadas con la estatura y que podrían proporcionar información sobre la arquitectura genética de otros rasgos complejos. Los resultados del estudio se publican en la revista American Journal of Human Genetics.
Aunque el ambiente variable puede tener un impacto sobre la estatura en la vida adulta, está claro que la estatura se determina principalmente por alelos específicos que un individuo hereda. Se cree que la estatura está influida por variantes en un gran número de genes y que cada variante tiene sólo un pequeño impacto. Sin embargo, la genética de la estatura no se conoce bien.
Según explica Hakon Hakonarson, responsable del estudio, “aún no se han identificado todas las variantes necesarias para explicar la estatura y es probable que las variantes genéticas adicionales sean infrecuentes en la población o tengan un efecto muy pequeño, lo que requiere muestras extremadamente grandes para una identificación eficaz”.
Los investigadores realizaron un análisis genético complejo de más de 100.000 individuos e informan de la identificación de 64 variantes asociadas a la estatura. Dos de estas variantes no podrían haberse identificado si la muestra no hubiera sido tan amplia y si no se hubieran incluido el análisis de polimorfismos de núcleotido único (SNP) poco comunes. Un SNP es una variación en sólo un núcleotido de una secuencia genética.
Los resultados sugieren que el análisis de estos SNP relativamente raros y que se producen en menos de un 5 por ciento de la población permite identificar nuevas señales y variantes de enfermedad que el estudio de los SNP comunes pasa por alto, siempre y cuando las muestras de población sean lo suficientemente grandes.
Fuente: Europa Press

Científicos chilenos trabajan en el desarrollo de la primera vacuna contra el alcoholismo, basada en una mutación genética presente en el 20% de la población asiática que de forma natural sufre consecuencias tan severas al consumir alcohol que esto inhibe su adicción, explicó el médico jefe del proyecto.
Esas poblaciones carecen de un gen que produce la enzima ‘aldehído deshidrogenasa’, que metaboliza el alcohol en el organismo. Sin esa enzima, al beber “se produce una reacción tan fuerte que la gente no prueba el alcohol”, explicó el médico de la Universidad de Chile, Juan Asenjo, jefe de los investigadores, a radio Cooperativa.
La vacuna por tanto incrementaría los mareos, la sensación de náusea y la vasodilatación en los adictos. “Con la vacuna, las ganas de tomar van a ser muy pocas por las reacciones que va a tener”, dijo el médico.
El principio ya fue probado con éxito en ratas alcohólicas, en las que disminuyó el consumo de alcohol en un 50%. “La idea es que en los seres humanos disminuya el consumo de alcohol entre un 90 y un 95%”, agregó.
La vacuna consiste en inducir la mutación en las células del hígado, a través de un virus que transmite esa información genética.
Actúa bajo el mismo principio sobre el cual están elaborados los parches y pastillas que hoy se utilizan para controlar la adicción al alcohol, pero su eficiencia sería mayor porque, a diferencia de las fórmulas anteriores, no depende de la voluntad inmediata del paciente y tiene menos efectos colaterales.
“La vacuna es específica para las células del hígado. Los pelets (parches) afectan a todas las células y tienen muchos efectos colaterales”, explicó Asenjo.
Tras demostrar su principio activo, los científicos trabajan ahora en hacer crecer las células que se necesitan para producir el virus en reactores y en grandes cantidades. Luego viene la fase de optimizar la producción, purificar el virus y la aprobación por parte los distintos comités de ética e institutos de salud pública.
“Durante este año se va a hacer la producción de gran escala y luego se van a hacer pruebas pre-químicas en animales para determinar la dosis. Luego, en el año 2012, se van a realizar pruebas químicas en fase 1 en humanos”, explicó Jadue.
Si los resultados en humanos son exitosos, bastaría con que el paciente se inyecte una vez al mes para comenzar a sentir los síntomas por un período prolongado, lo que desincentivaría la adicción.
El alcoholismo es el principal factor de riesgo de enfermedades entre los chilenos y genera accidentes de tránsito, cirrosis y depresiones, que son las principales causas de muerte en Chile, según un estudio oficial de septiembre de 2008.
Fuente: AFP

Científicos británicos están desarrollando una tecnología que podría secuenciar el genoma de una persona en unos cuantos minutos y a un costo muy bajo.
Los investigadores del Imperial College de Londres ya crearon un prototipo del equipo y creen que en unos diez años podría estar listo para usarse en el campo de la secuenciación comercial ultrarápida de ADN humano.
Actualmente, la secuenciación de un genoma -que permite conocer la susceptibilidad de un individuo a ciertas enfermedades- es un proceso muy complejo utilizando sofisticadas computadoras y robots.
Y aunque el procedimiento es cada vez menos costoso -en 2007 la secuenciación de un genoma costaba US$1 millón- todavía muy pocas personas pueden tener acceso a sus secretos genéticos ya que el costo actual es de unos US$50.000.
Hoy en día el proceso se lleva a cabo en varias etapas, que son largas y complejas.
Pero tal como señalan los investigadores en la revista Nano Letters, la nueva tecnología podría secuenciar todo el genoma de una persona en un solo procedimiento de laboratorio y a una fracción del costo actual.
La investigación médica ya lleva a cabo la secuenciación de genomas de poblaciones para entender las tendencias sanitarias de un país y desarrollar estrategias y tratamientos dirigidos específicamente a esas poblaciones.
Secretos genéticos
Pero el genoma de un individuo permitiría tener un conocimiento mucho más detallado sobre los cerca de 25.000 genes de una persona y sus riesgos de padecer enfermedades como diabetes, cáncer o Alzheimer.
La nueva tecnología consiste en un chip que contiene un “nanoporo” -un orificio pequeñisimo de 50 nanométros- por el cual se atraviesa una hebra de ADN a alta velocidad utilizando una corriente eléctrica.
A medida que la hebra emerge por la parte posterior del chip su secuencia de códigos es leída por un electrodo que envía las señales a una computadora que a su vez interpreta esas señales y construye la secuencia del genoma.
“Nuestros experimentos iniciales sugieren que en teoría podemos llevar a cabo una revisión completa de las 3.165 millones de bases del genoma humano en minutos” afirma el doctor Joshua Edel, uno de los autores de la investigación.
“Esto ofrecería enormes beneficios para los análisis médicos, o para obtener perfiles de ADN para la policía y otras fuerzas de seguridad”.
El científico agrega que “la tecnología podría ser fácilmente adaptada para crear un aparato capaz de leer hasta 10 millones de bases por segundo, comparado con las típicas 10 bases por segundo que actualmente se pueden leer con las técnicas corrientes de una sola molécula”.
Según los autores, la tecnología podría tener varias ventajas sobre las técnicas actuales que requieren llevar a cabo varios procesos químicos para descomponer y replicar pequeñas secciones de moléculas de ADN con el fin de determinar su secuencia.
A diferencia de éstas, los chips con nanoporos permiten la secuenciación en un solo procedimiento y además, dicen, los chips son materiales duraderos que pueden lavarse y volverse a utilizar sin perjudicar su rendimiento.
Los investigadores ya patentaron la nueva tecnología y esperan que ésta esté disponible en la práctica en unos 10 años.
Fuente: BBC Ciencia

La selección genética tradicional a base de cruzamientos entre razas de una misma especie avanzó enormemente, por las técnicas de inseminación artificial.
La selección genética tradicional a base de cruzamientos entre distintas razas de una misma especie avanzó enormemente en los últimos tiempos, por las técnicas de inseminación artificial, permitiendo mejorar la genética del ganado vacuno y la productividad de la hacienda.
Esta búsqueda de mejores rendimientos se ve impulsada por la imperiosa necesidad de producir alimentos, en este caso, carne con calidad e inocuidad.
Es así que la inseminación artificial aparece como una alternativa relevante con la cual se mejora genéticamente la producción animal, se optimizan los recursos económicos, incrementando la producción de carne a un menor costo y con altos rendimientos.
En Misiones, la Estancia Atalaya hace varios años viene trabajando en su campo de Cerro Corá en técnicas de destete precoz e híper precoz y recientemente comenzó a implementar el sistema de inseminación artificial en su hacienda.
Roberto Comparín, administrador de la Empresa Enerbom S.A., propietaria de la estancia, explicó que se trata un sistema que arroja muy buenos resultados, pues permite una mejor planificación de la producción de los corrales que requiere de un pormenorizado conocimiento de la anatomía de la vaca y gran pericia en el proceso de inseminación.
Los componentes esenciales para realizar la inseminación son el semental, el termo que contiene las pajillas con el semen y la vaca en celo. El termo debe mantenerse en temperaturas bajo cero para la preservación del semen.
El procedimiento
“Se retira la pajilla con el semen de dentro del termo para ser puesto en un recipiente con agua que debe tener entre 35 y 37 grados de temperatura por un período de 30 segundos para hacer el descongelado”, describió Comparín.
“Luego -continuó- es puesto dentro de una vaina y se introduce en la vagina de la vaca en celo y se deposita el semen casi sobre el óvulo maduro del animal”.
El ganado vacuno entra en su período de celo cada 21 días aproximadamente y muestra algunos signos característicos que el técnico inseminador debe saber observar.
Pero en un corral con un número considerable de animales se torna bastante ardua la tarea al momento de determinar cuándo y cuáles vacas se encuentran en su ciclo estral o celo.
Sin embargo, la aplicación de tecnología facilita la tarea al productor, pues en el mercado existen diferentes productos para llevar a cabo la sincronización del ciclo estral. Los más comúnmente usados son los análogos sintéticos de la prostaglandina F2.
“Al cuarto día de haber aplicado la prostaglandina todas las vacas que están ciclando entran en celo simultáneamente. Con esto se acelera el trámite de inseminación y luego los terneros nacen todos juntos, lo que a su vez unifica las tareas de control pos parto. Es un trabajo muy productivo”, sostuvo Comparín.
No es un sistema muy aplicado en la provincia, pero los establecimientos que realizaron este tipo de inseminación han asegurado un mejoramiento genético, pues se emplean sementales probados, además de ser un medio profiláctico de enfermedades infecciosas trasmitidas por el macho, en el momento de la monta.
Asimismo, significa un ahorro en la adquisición, manejo y alimentación de una semental y la eliminación de riesgo que significa su cuidado, como también la facilidad en el transporte y distribución de semen, y un apoyo importante en la planificación para la producción de carne.
Fuente: Misiones OnLine

El primer paso del VIH para infectar a la célula humana se parece mucho a un arpón clavándose en su presa. Una vez que ha logrado fijarse a la membrana externa de su anfitrión, el virus del sida comienza a liberar su material genético en el interior, hasta lograr fusionar ambos ADN. Un estudio internacional con participación española ha logrado desarrollar un nuevo fármaco capaz de frenar la infección desde el primer momento: impidiendo al VIH clavar su ‘aguijón’.
El tratamiento se ha probado por el momento en sólo 18 voluntarios con VIH que recibieron tres dosis distintas para comprobar su seguridad. Sus resultados, publicados en las páginas de Science Traslational Medicine, son fruto de la colaboración entre investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la Universidad Complutense de Madrid, las universidades de Hannover y Ulm (en Alemania) y la universidad griega de Patras.
Para impedir al VIH clavar su aguijón, los científicos se aprovecharon de un compuesto natural que el propio organismo humano utiliza para defenderse de otras infecciones, un péptido (una pequeña proteína): VIRIP.
Una biblioteca de péptidos
“Gracias a la amplia colección de dos millones de proteínas que tiene la Universidad de Hannover, fueron seleccionando una por una hasta dar con ésta que neutralizaba, aunque débilmente, la infección por VIH”, explica a ELMUNDO.es Guillermo Giménez, investigador del Centro de Investigaciones Biológicas (CSIC) y uno de los firmantes del estudio.
“A partir de ahí, nosotros les ayudamos a sintetizar un derivado (VIR-576) que tuviese más potencia”, resume. Es decir, “lo que hicimos fue aumentar la potencia a un péptido que todos tenemos en el organismo para defendernos de determinados ataques virales y que, en su forma natural no es suficientemente activo para protegernos de la infección por VIH”, explica.
Como prosiguen los científicos, el fármaco envuelve la punta del arpón del VIH para impedir que entre en contacto con la membrana de la célula, de manera que el virus pierde su capacidad de infectar. Sin embargo, no todo son buenas noticias. Por el momento, añaden, VIR-576 es muy costoso de producir a gran escala (unos 25.000 dólares al año frente a los 14.000 de otros antirretrovirales, como maraviroc, que también inhibe la fusión del péptido); y debe inyectarse por vía intravenosa, lo que complicaría la adherencia al tratamiento.
Por este motivo, los investigadores anuncian que ya están trabajando en un fármaco análogo a este péptido, que tenga el mismo mecanismo de acción pero, a cambio, pueda fabricarse y administrarse de manera más sencilla. “Aunque esta segunda fase tampoco es sencilla y podríamos tardar entre cuatro y cinco años”, reconoce Giménez.
De momento, VIR-576 tiene la ventaja de haber sido muy bien tolerado por los pacientes (con apenas algunos casos de alergia en la piel, dolor de cabeza o estreñimiento) debido precisamente a que actúa antes de que el virus haya penetrado en la célula sana. Este mecanismo de acción, además de reducir el riesgo de que aparezcan resistencias al tratamiento en el futuro, también permite pensar en la posibilidad de usarlo también frente a otros virus diferentes que también emplean cómo vía de entrada un ‘arpón’ en la membrana celular.
Giménez resume en tres las ventajas de VIR-576: “Es una vía alternativa a los actuales tratamientos, lo que nos da nuevas opciones cuando el virus aprenda a defenderse; ataca además a una región del virus que éste no puede modificar, lo que reduce el riesgo de resistencias y, finalmente, al no entrar en la célula, evitamos muchos efectos secundarios para el paciente”.
Fuente: ELMUNDO.es

